La tasa de desocupación en el aglomerado urbano de Corrientes pasó de 6,1% a 6% entre el cuarto trimestre de 2025 y el primero de 2026, según datos del Indec. Sin embargo, creció la proporción de trabajadores que buscan otro empleo y la subocupación.
El mercado laboral del aglomerado urbano de Corrientes —que comprende la Capital provincial y localidades aledañas— mostró estabilidad en la desocupación, pero un aumento en la presión sobre el mercado de trabajo entre el cuarto trimestre de 2025 y el primero de 2026, según los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) publicados este lunes por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
La tasa de desocupación pasó de 6,1 a 6 por ciento, una variación que se mantiene dentro del margen de error estadístico y no puede considerarse significativa. Sin embargo, otros indicadores muestran un deterioro en la calidad del empleo.
Más trabajadores buscan otro empleo
El dato más llamativo entre los dos períodos es el aumento en la tasa de ocupados demandantes de empleo: pasó de 4,9 por ciento en el cuarto trimestre de 2025 a 9,6 por ciento en el primero de 2026. El salto refleja que más trabajadores que ya tienen un empleo salieron a buscar otro, lo que habla de mayor insatisfacción con las condiciones laborales actuales —jornada, salario o estabilidad— más que de desempleo en sentido estricto.
La subocupación también subió, de 5,8 a 7,9 por ciento, lo que indica que más personas trabajan menos horas de las que quisieran y están disponibles para ampliar su jornada. Ambos movimientos apuntan en la misma dirección: el empleo existe pero su calidad se deterioró entre los dos períodos medidos.
El NEA en perspectiva regional
A nivel regional, el NEA pasó de una tasa de desocupación del 5,6 por ciento en el cuarto trimestre de 2025 a 7,2 por ciento en el primero de 2026, un salto de 1,6 puntos que lo acerca más al promedio nacional de 7,8 por ciento. Aun así, la región sigue siendo la que menor presión registra sobre el mercado laboral: solo el 7,4 por ciento de la población económicamente activa del NEA busca activamente otro empleo, muy por debajo del 16,5 por ciento nacional o del 20,9 por ciento de Cuyo.
Dentro del NEA, los comportamientos fueron heterogéneos. Gran Resistencia mostró el mayor deterioro, con una desocupación que trepó de 8,2 a 9,7 por ciento entre trimestres, el registro más alto de la región. Posadas mejoró levemente, pasando de 3,8 a 4,7 por ciento. Formosa subió de 3,3 a 8,7 por ciento, aunque los coeficientes de variación de ese aglomerado requieren tomar el dato con cautela estadística.
La informalidad, la herida que no cierra
El indicador más preocupante a escala nacional sigue siendo la informalidad. En el primer trimestre de 2026 alcanzó el 44,2 por ciento de los trabajadores ocupados, el registro más alto de la serie reciente, frente al 43 por ciento del trimestre anterior. En términos absolutos, casi 6 millones de personas trabajan sin aportes jubilatorios ni protección formal en los 31 aglomerados urbanos relevados.
El contraste entre trimestres es elocuente: en el cuarto trimestre de 2025, el 56,9 por ciento de los ocupados tenía empleo formal; en el primero de 2026 esa proporción cayó al 55,7 por ciento. Un punto porcentual de diferencia que, extrapolado a la masa de trabajadores ocupados, representa decenas de miles de personas que pasaron a la informalidad o que no pudieron acceder a un empleo registrado.
Los jóvenes, otra vez los más golpeados
La comparación entre períodos también muestra que la situación del empleo juvenil sigue siendo crítica. A nivel nacional, la desocupación en varones de 14 a 29 años bajó levemente de 16,2 por ciento en el cuarto trimestre de 2025 a 14,6 por ciento en el primero de 2026. En mujeres del mismo grupo etario también hubo una leve baja, de 16,8 a 15,5 por ciento. Sin embargo, en términos interanuales la desocupación juvenil sigue siendo más del doble que la de adultos de 30 a 64 años, lo que refleja una dificultad estructural de inserción laboral para ese grupo.
El empleo en el aglomerado, en números
El aglomerado urbano de Corrientes tiene una población de 396.000 personas en el área relevada por la EPH. En el primer trimestre de 2026, 179.000 integraban la población económicamente activa, de las cuales 168.000 estaban ocupadas y 11.000 desocupadas. La subocupación afectaba a 14.000 personas y 17.000 trabajadores con empleo buscaban activamente otro puesto.
Comparado con el cuarto trimestre de 2025, cuando había 175.000 personas activas, 164.000 ocupadas y 11.000 desocupadas, los números confirman estabilidad en el desempleo pero un claro aumento en la presión de quienes ya trabajan y buscan algo mejor.
