Las precipitaciones constantes y los días nublados de las últimas semanas incrementaron la demanda de artefactos para combatir la humedad en Corrientes.
Las precipitaciones constantes y los días nublados de las últimas semanas volvieron a instalar el mismo dilema de siempre en los hogares.
De acuerdo con los datos que pudo obtener EL LIBERTADOR, en un comercio céntrico revelaron que creció la demanda de artefactos para combatir la humedad.
«Se venden calor, lo que es tema de para secado de ropa», resume Denis, al frente de la atención al público del local. Según detalla, el gran atractivo pasa por los nuevos sistemas de ventilación: «Tenemos secarropa de calor que entraron nuevas ahora y son sistemas de ventilación, viento frío y caliente que te secan la ropa, pero la ropa tiene que entrar centrifugada, triple proceso: lavado, centrifugado, y después tiene que ir a este secarropa, al secarropa nuevo, este que son de frío-calor».
Los valores varían según la capacidad: el modelo más pequeño, de 5 kilos, ronda los 200.326 pesos, mientras que la versión de 7 kilos asciende a unos 397.000 pesos. A esto se suman los diseños pensados para optimizar espacios reducidos: «También tenemos para incrustar contra la pared, ¿no? Sí, los que van empotrados en la pared traen 12 perchas con una cortina que también te secan, pero ese es con sistema de tipo la estufa, te secan con calor arriba».
Al hacer un balance sobre el comportamiento del rubro de calefacción, el vendedor señala que el producto estrella sigue siendo el de menor porte: «Se vendieron bastante. Lo que más se vendió fueron caloventores porque te consume poco, poca humedad del ambiente. Entonces a la gente no le hace tanto mal el tema del calor».
En cuanto a la forma de pago, señaló: «la mayoría utilizan eso, utilizan la forma de pago en tarjeta, y nosotros tenemos las promos en 12 sin interés. Y por ahí muchos se están adhiriendo al sistema de GoCuota, utilizan eso en 6 pagos sin interés», detalla Denis sobre las preferencias de pago. En cuanto al descuento por pago contado, reconoce que «con 10% el descuento que tiene no es mucho», lo que empuja a los clientes a volcarse de lleno a los plásticos.
