La Selección Argentina se impuso 2-1 ante Inglaterra en la semifinal del Mundial 2026 y accedió a su segunda final consecutiva. El partido se disputó en Atlanta, Estados Unidos.
La Selección Argentina venció 2-1 a Inglaterra en la semifinal del Mundial 2026, disputada en Atlanta, Estados Unidos. El equipo argentino revirtió un marcador adverso de 0-1 y selló su pase a la final del torneo.
Los goles fueron anotados por Enzo Fernández y Lautaro Martínez, ambos con asistencia de Lionel Messi. El primer gol de Inglaterra fue de Anthony Gordon.
La prensa británica reflejó la derrota de su selección. The Guardian describió que «Argentina rompió los corazones de Inglaterra con una remontada tardía». The Sun utilizó la expresión «Another fine Messi» y cuestionó la bandera con la leyenda «Las Malvinas son argentinas» exhibida por Giovani Lo Celso durante los festejos. Daily Express tituló «End of the World». Daily Mail se enfocó en las lágrimas de los jugadores y la imagen de David Beckham en las tribunas.
En España, el diario Marca celebró con «¡Remontadísima de Argentina… y Finalissima!» y As tituló «Messi quiere otro Mundial». Sport calificó a Messi como «inmortal» y anticipó el cruce como «la Finalissima de todos los tiempos».
En Francia, L’Équipe sintetizó «Lo hicieron de nuevo» y Le Figaro alabó la vigencia de Messi. En Portugal, A Bola señaló que «el coraje siempre triunfa sobre el miedo». En Italia, Corriere della Sera tituló «Argentina nunca muere» y Tuttosport denominó a Lautaro Martínez como «Toro de oro».
En Brasil, Globo Esporte afirmó: «Quien tiene a Messi, tiene todo». En Chile, La Tercera y El Mercurio calificaron el triunfo como «remontada histórica». En Uruguay, El País destacó que «la Albiceleste lo volvió a hacer». En Estados Unidos, The New York Times y USA Today señalaron que «el equipo hace que lo imposible parezca fácil». En México, Récord anticipó un «duelo de titanes» y El Universal tituló «Messi a la final».
La prensa británica también criticó la bandera de Giovani Lo Celso con la leyenda «Las Malvinas son argentinas», calificándola como un acto de «arrogancia» y provocación.
Analistas europeos coincidieron en que el partido se definió desde el banco de suplentes: mientras Inglaterra retrocedió tras el gol, Lionel Scaloni mantuvo la presión alta y refrescó el ataque. La resistencia física de Argentina y la precisión de Messi en los minutos finales desarmaron la estructura inglesa.
Argentina jugará la final ante España el domingo 19 de julio.
