El gobernador Hugo Passalacqua anunció la suspensión del cobro de Ingresos Brutos en los puestos de control ubicados en la frontera con Corrientes, medida que entrará en vigencia el 1 de julio y que impacta en el tránsito de mercaderías hacia la provincia vecina.
En un discurso ante la Legislatura misionera, el gobernador Hugo Passalacqua oficializó la suspensión de los controles fiscales en ruta que funcionaban como una «aduana» para el ingreso de mercaderías a Misiones, teniendo al territorio correntino como única vía de paso nacional. La medida, que comenzará a regir el 1 de julio, elimina el cobro anticipado de Ingresos Brutos en los puestos ubicados sobre las rutas nacionales 12, 14 y 2, en la frontera con Corrientes.
Passalacqua explicó que la suspensión regirá por 12 meses, con posibilidad de extenderse, y que durante ese período se evaluará el impacto fiscal. «No habrá más cobro de ningún tipo en los puestos de control de acceso a Misiones, quedando los mismos únicamente para verificación de documentación», afirmó.
La decisión beneficia a unas 16.500 pymes que ingresarán mercadería sin pagar, mientras que 873 grandes empresas continuarán abonando el anticipo de forma digital y mensual. El sistema, implementado desde 2011, había generado críticas de sectores empresariales y políticos, e incluso demandas judiciales que llegaron a la Corte Suprema.
El anuncio sorprendió tanto a la oposición como al oficialismo misionero, y se interpreta como un alineamiento con el modelo liberal impulsado desde la Nación, aunque también expone tensiones internas en el partido gobernante. La medida fue impulsada directamente por Passalacqua junto al ministro de Hacienda, Adolfo Safrán, quien restó importancia al impacto fiscal y señaló que «la aduana no es la solución a los problemas económicos de Misiones».
Desde Corrientes, donde se concentra el tránsito de camiones hacia Misiones, la medida es vista con atención por su potencial efecto en el comercio y la logística regional.
