El viernes 1, Loreto vivió una jornada de fe y tradición en honor a San Felipe Apóstol, con una cabalgata que reunió a numerosos jinetes y dio inicio a las actividades por los 400 años del legado jesuítico-guaraní.
Loreto vivió este viernes 1 una jornada de fe y tradición en honor a San Felipe Apóstol. La celebración se realizó con una cabalgata «por la fe y por el trabajo» que reunió a numerosos jinetes, quienes peregrinaron hasta la casa de la mujer que es custodia y heredera del Santo Protector de los Caballos. Así, este pueblo se convirtió en el primero de la provincia en dar inicio a las actividades alusivas a los 400 años del legado jesuítico-guaraní.
La convocante actividad reafirmó la impronta de Poblado Histórico Nacional, fundado hace casi 209 años por guaraníes refugiados de las antiguas misiones tras el éxodo de 1817. Por esta característica, la localidad conserva la mayor cantidad de imágenes jesuítico-guaraní en la provincia, entre ellas el Corpus y el San Felipe Apóstol, custodiado por sus dos herederas.
Según información compartida por el medio local Loreto Porá Info, la cabalgata partió de la parroquia local y pasó por el Museo de Arte Sacro. «El recorrido hizo una segunda parada en la casa de la señora Blanca Chapay, custodia del Corpus que fue traído de la Iglesia de Corpus por el cacique don Blas Chapay», detallaron. La procesión culminó en la casa de doña Presenta Ojeda, custodia y heredera del San Felipe Apóstol, donde se celebró una misa a cargo del cura párroco de Loreto, Héctor Romero. El sacerdote instó a los presentes a ser buenos hijos de Dios y cuidar a las familias.
La jornada finalizó con la bendición para los jinetes y sus caballos. Cabe destacar que 2026 fue declarado como el Año del Legado Guaraní Jesuítico, tanto en la provincia de Misiones como en Brasil, un reconocimiento que busca revalorizar una herencia identitaria vigente en la cultura regional.
