El ejemplar, ubicado en el sector delimitado por Luis María Campos, Mariscal Sucre y La Pampa, forma parte del catálogo oficial de árboles históricos y notables del Gobierno porteño. Pocos visitantes conocen su origen.
En las Barrancas de Belgrano, en el sector delimitado por las calles Luis María Campos, Mariscal Sucre y La Pampa, se encuentra un retoño del histórico Pino de San Lorenzo. El árbol fue plantado el 25 de mayo de 1932 por iniciativa de la Asociación Cultural Sanmartiniana de Belgrano, según consta en el catálogo oficial de árboles históricos y notables del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
El ejemplar tiene aproximadamente 15 metros de altura y cuenta con un pequeño monolito y una placa que recuerdan su procedencia. A pesar de su valor histórico, su ubicación en un barrio residencial y comercial, alejado de los circuitos históricos tradicionales, y la falta de señalización destacada hacen que muchos visitantes lo confundan con un árbol común.
Historia del árbol original
El retoño desciende del Pino de San Lorenzo, ubicado en Santa Fe. Según la tradición, después del Combate de San Lorenzo, el 3 de febrero de 1813, el general José de San Martín descansó bajo su sombra y firmó allí el parte de la victoria frente a las tropas realistas. El árbol original fue reconocido como patrimonio histórico y comenzó a reproducirse en 1915 para obtener ejemplares que pudieran plantarse en distintos lugares del país.
Después de más de dos siglos, el ejemplar original sufrió un progresivo deterioro. Una fuerte tormenta de granizo y viento en octubre de 2012 terminó de dañarlo y el árbol se secó en 2013, según informó la Municipalidad de San Lorenzo.
El retoño en Buenos Aires forma parte del patrimonio histórico de la Ciudad, aunque su historia es poco conocida por quienes transitan la zona.
