El delantero de 30 años del Tenerife falleció este martes tras recibir un rodillazo en el pecho durante un encuentro contra el Andorra. La autopsia determinará si el impacto provocó un paro cardíaco o si existía una condición previa.
Jesús de Miguel, delantero del Tenerife de 30 años, falleció este martes en España tras recibir un golpe en el pecho durante un partido contra el Andorra, disputado el lunes. El club había informado esta madrugada que el jugador sufrió un empeoramiento neurológico luego de ser internado de urgencia en el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria.
El impacto ocurrió en el minuto 108, cuando De Miguel chocó con el arquero del Andorra, Jesús Owono. El árbitro suspendió el encuentro. El futbolista recibió atención médica en el campo y fue trasladado en ambulancia al hospital, donde ingresó con pulso tras maniobras de reanimación.
La Policía Nacional inició una causa por posible homicidio imprudente leve. El Tribunal Superior de Justicia de Canarias explicó que toda muerte sin causa natural obliga a abrir una investigación judicial de oficio.
Especialistas consultados por Clarín señalaron dos hipótesis sobre el paro cardíaco: una contusión miocárdica por un golpe seco en un momento específico del ritmo cardíaco, o una enfermedad cardíaca preexistente. El cardiólogo Fernando Botto, del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires, afirmó que en 36 años de experiencia no vio un caso similar y que la rápida aplicación de RCP y desfibrilador es clave para la supervivencia.
Jesús de Miguel nació en Madrid y se formó en las divisiones menores del CDE Lugo Fuenlabrada. Jugó en Leganés, Internacional de Madrid, Fuenlabrada, Unión Adarve, Navalcarnero, Unionistas CF y Castellón, donde debutó como profesional. En 2025 llegó a Tenerife. El Castellón publicó en redes sociales: «Su compromiso y su manera de entender el fútbol dejaron huella en el vestuario y en la afición, que siempre lo recordará como uno de los suyos».
