Joseph Hubertus Pilates desarrolló durante la Primera Guerra Mundial el método de entrenamiento para el cuerpo y la mente que se practica en todo el mundo. La técnica propone perseverancia y progreso en etapas.
Joseph Hubertus Pilates desarrolló durante la Primera Guerra Mundial el método de entrenamiento para el cuerpo y la mente que es elegido en todo el mundo por mujeres y hombres de todas las edades.
Además, como otro de sus ejes fundamentales, propone practicar la perseverancia y adoptar la idea de un trabajo y progreso en etapas.
Esta línea de pensamiento queda en primer plano en la frase: «Roma no fue construida en una hora. La paciencia y la persistencia son cualidades imprescindibles en un logro significativo».
La cita es utilizada por seguidores de esta técnica. Como explicó la profesora española Génesis Romero en su cuenta de Instagram, refleja la importancia de la constancia y la dedicación para lograr cualquier meta.
Al mismo tiempo, se distancia de los sistemas que proponen cambios rápidos y rotundos y privilegia los avances progresivos, realistas y conscientes.
La historia de vida de Joseph Hubertus Pilates
Diversas notas indican que Joseph Pilates en su infancia era débil y padecía asma y fiebre reumática. Esa situación despertó su interés por estudiar el cuerpo humano y las distintas formas de fortalecerlo a través del ejercicio.
Ya adulto, emigró de Alemania a Inglaterra, fue entrenador físico y profesor de boxeo.
Luego, durante la Primera Guerra Mundial, fue considerado espía y detenido en el campo de prisioneros de Knockaloe, en la Isla de Man.
En ese contexto, sin posibilidad de realizar actividad física, pasaba largas horas observando cómo los gatos perseguían a los ratones. Advirtió que los felinos, mientras no estaban tras una presa, pasaban largo tiempo estirando sus músculos.
Convenció a sus compañeros de imitar esa forma de entrenamiento. Luego fue designado en el hospital del campo de prisioneros y adaptó las secuencias a las camas, utilizando los resortes de las mismas.
«Conocí personas que estaban inválidas por enfermedades de la guerra y por su encarcelamiento, y comencé a idear máquinas para ayudarlos en su rehabilitación. Tuve mucho tiempo para inventar sillas, camas y equipos de ejercicios mientras estuve detenido en la Isla de Man», escribieron Javier Pérez Pont y Esperanza Aparicio Romero en una biografía publicada en 2013.
Cuando Pilates fue liberado, volvió a Alemania. Luego se instaló en Nueva York y comenzó a difundir el método que hoy se conoce.
Los principios básicos de pilates
El sitio BonPilates enumeró los conceptos fundamentales de la técnica:
- Concentración: el propósito es aumentar la eficiencia de la práctica y alcanzar mejores resultados.
- Respiración: al utilizar la técnica correcta, el sistema circulatorio nutre los tejidos de oxígeno y esto permite controlar mejor los movimientos, conseguir resistencia, fortalecer la postura y evitar lesiones.
- Control: implica el dominio de la mente sobre el cuerpo y es uno de los pilares del método.
