Alejandra Berlini sostiene que no se realizaron las pericias clave. En la investigación están imputados el odontólogo José Miguel Galeano y el cirujano plástico Marcelo Robles. El hecho ocurrió el 19 de noviembre de 2025 en la Clínica Robles.
Buenos Aires, 22 de septiembre (NA) – Alejandra Berlini, hermana de Miguel Ángel Berlini, el hombre de 64 años que murió el 19 de noviembre de 2025 en la Clínica Robles de Belgrano tras someterse a un implante dental, declaró que la causa judicial está estancada y que no se realizaron las pericias clave.
La mañana del 19 de noviembre del año pasado, Berlini acudió a la clínica ubicada en la calle Virrey del Pino al 2500 para realizarse un implante dental cigomático, un procedimiento que debía desarrollarse en un quirófano porque el implante se coloca directamente en el hueso de los maxilares. Según el relato de la familia, el paciente nunca recuperó la conciencia al finalizar la intervención.
En la causa están imputados el odontólogo José Miguel Galeano y el cirujano plástico y dueño de la clínica, Marcelo Robles. Ambos fueron detenidos el día del fallecimiento y liberados horas después, quedando sujetos a la investigación.
Alejandra Berlini inicialmente formaba parte de la querella, pero la Justicia otorgó el mando de la causa a las hijas de la víctima, por lo que no puede realizar solicitudes. No obstante, se le permitió consultar los movimientos del expediente. La mujer manifestó que no tiene buena relación con sus sobrinas.
El abogado de Alejandra, Sebastián Busso, también perito médico, declaró a la Agencia Noticias Argentinas: “Ni bien entramos a la causa pedí más de 50 puntos de pericia y solicitamos un perito anestesiólogo para que actúe de oficio, pero ahí la jueza nos sacó el encabezado de la querella y quedó a cargo de las hijas”.
Busso indicó que una de las pericias solicitadas es el análisis del monitor multiparamétrico que controló a la víctima, el cual registra lo sucedido desde el inicio del paro hasta la muerte. “Está dentro del quirófano enchufado porque en el momento del allanamiento se decidió dejarlo ahí, pero a casi un año sigue sin ser incautado”, afirmó.
El abogado agregó: “Actualmente, se están peleando por si la comisaría local deja una consigna fija o móvil en el quirófano, el cual sigue clausurado desde el día de la muerte de Berlini, en vez de saber qué pasó con la víctima”.
Asimismo, Busso expresó su preocupación porque Robles vive en la clínica: “Cuando salió solicitó que se levante la clausura del lugar, medida que fue autorizada, por lo que solo quedó el quirófano con custodia”.
“Hoy por hoy no se está discutiendo lo que sucedió en ese quirófano, lo que para nosotros es sumamente preocupante, y estamos atados de pies y manos porque no nos dejan impulsar la causa”, declaró Busso a NA.
Tanto Busso como Alejandra Berlini señalaron que, a casi un año de la muerte, “quedan todavía muchas cosas por definir de lo que ha sucedido en el quirófano” y que una resolución eficaz parece lejana.
“Todavía no se ha pedido un perito de oficio para analizar el caso, considerando que esto es una cuestión técnica médico-legal. Por el momento solo se tiene en el expediente el resultado del estudio patológico de la autopsia, el cual conocieron hace dos semanas”, concluyó Busso.
