La actriz rememoró su participación en El hombre que susurraba a los caballos, dirigida y protagonizada por Robert Redford, cuando tenía 13 años.
“Antes de cada escena, él me contaba la historia para ayudarme a encontrar mi lugar en la película”. Con esa frase, Scarlett Johansson recordó su experiencia junto a Robert Redford durante el rodaje de El hombre que susurraba a los caballos, estrenada en 1998.
Johansson interpretó a Grace MacLean, una adolescente que queda gravemente afectada tras un accidente hípico. Tenía 13 años en ese momento. La película fue dirigida y protagonizada por Redford.
Según relató la actriz, Redford le contaba la historia antes de cada escena para darle contexto. “No se trataba solo de indicarle qué debía hacer frente a una cámara, sino de ayudarla a entender qué lugar ocupaba su personaje dentro de un relato más amplio”, señaló Johansson sobre el método del director.
La actriz vinculó esa experiencia con su formación profesional. Afirmó que El hombre que susurraba a los caballos fue mucho más que una película de su infancia: fue el lugar donde comenzó a comprender que actuar no consiste simplemente en representar emociones, sino en encontrar una conexión verdadera con el personaje.
Johansson nació el 22 de noviembre de 1984 en Nueva York. Comenzó a actuar siendo niña y consiguió uno de sus primeros papeles cinematográficos importantes en El hombre que susurraba a los caballos. Después trabajó en películas como Ghost World, Lost in Translation y Girl with a Pearl Earring. Su interpretación en Lost in Translation, dirigida por Sofia Coppola, le valió una nominación al Globo de Oro.
Más tarde se convirtió en una de las figuras más reconocidas de Hollywood, especialmente por interpretar a Natasha Romanoff, Black Widow, en el universo cinematográfico de Marvel. Recibió dos nominaciones al Oscar, por Marriage Story y Jojo Rabbit.
En otra entrevista, Johansson recordó que aquella película le hizo comprender que actuar implicaba dejar que las emociones fluyeran en lugar de intentar planificarlas. También reconoció que observar a Redford dirigir y trabajar con los actores fue una de las experiencias que despertó en ella el deseo de dirigir. La actriz debutó como directora con Eleanor the Great.
