El género romántico experimenta un resurgimiento en plataformas de streaming con títulos como ‘Marfil’ y ‘Besarse es la parte fácil’ liderando las listas de lo más visto, aunque especialistas señalan una tendencia a la saturación y a la baja calidad narrativa.
El romance ha regresado al primer plano de la pantalla gracias al streaming, con una mayoría de historias que resultan más populares que apreciadas por la crítica. En los primeros puestos de las series y películas más vistas aparecen films como Marfil (Prime Video) y Besarse es la parte fácil (Netflix), y series como La timonel, lo que evidencia una demanda sostenida del género.
Durante casi dos décadas, Hollywood y otras industrias audiovisuales relegaron la comedia romántica y transformaron los dramas sentimentales en catálogos de tragedias. El romance fue considerado un riesgo para la taquilla y el rating. Sus seguidores reclamaron su regreso, y este finalmente ocurrió con la adaptación de novelas románticas exitosas, como las de Julia Quinn que dieron origen a Bridgerton en Netflix.
El fenómeno se apoya en la respuesta de los espectadores, especialmente los jóvenes aficionados a las fanfics y a libros creados para plataformas como Wattpad. Estas obras, si bien populares, suelen ser señaladas por su calidad literaria limitada. Un ejemplo citado es la trilogía El stand de los besos. La ecuación que se observa es que novelas de calidad dudosa derivan en películas y series de nivel similar.
Mientras tanto, adaptaciones como la trilogía Culpables, de Prime Video, basada en las novelas de Mercedes Ron, continúan rankeando alto y generando nuevas producciones como Marfil, que aunque con mayor presupuesto, no se diferencia demasiado en su narrativa. La industria tiende a repetir fórmulas conocidas, lo que lleva a una expansión del género romántico que coquetea con la saturación.
Series como La timonel, de Netflix, son descriptas como intentos por replicar éxitos como Maxton Hall o Más que rivales, pero con resultados menos elaborados. Incluso películas como Besarse es la parte fácil, adaptada de una novela de Wattpad y producida originalmente para Tubi, se ubica entre las diez más vistas de Netflix a nivel mundial.
El texto señala que la popularidad no equivale necesariamente a calidad, y compara la situación con la saturación de adaptaciones de cómics. Se advierte que el volumen de producción no conduce a mejores resultados, y que el género romántico podría enfrentar un destino similar si no se calibra la calidad de las propuestas.
