En la jornada de este jueves, tres testigos declararon ante el tribunal y aportaron detalles sobre la estadía de testigos en un hotel, la difusión de una falsa alarma y las características del lugar donde ocurrió la desaparición.
La suboficial de Prefectura Belén Acosta, parte de la comisión que el 9 de julio de 2024 ingresó al hotel Despertar del Iberá, declaró que Macarena Peña manifestó su intención de irse. Según Acosta, Macarena dijo: «Nos dijo que se quería ir, quería estar tranquila en su casa; y Camila dudaba». Este testimonio es considerado relevante para el delito de privación ilegítima de libertad imputado a los diez acusados.
Acosta describió que al llegar encontraron los ventanales cubiertos y que Nicolás «El Americano» Soria salió a recibirlos, se negó a identificarse y mostró un carnet a distancia. «Fue prepotente. Nos dijo que no teníamos nada que hacer ahí, que nos retiremos», recordó. Ante su actitud, Soria fue esposado por otros agentes, aunque luego se dispuso que siguiera en libertad. En contraste, la abogada Elizabeth Cutaia tuvo «otro comportamiento totalmente diferente» y se presentó diciendo que estaban en apoyo a la búsqueda de Loan.
Acosta también advirtió que uno de los menores alojados en el hotel tenía fiebre, por lo que fue al hospital para pedir la presencia de un médico.
Vanina Escobar, hija de un vecino del Algarrobal, declaró que administraba un grupo de WhatsApp de compraventa que se convirtió en canal de información durante la búsqueda. Afirmó que la falsa alarma del 14 de junio fue difundida por un locutor de radio de 9 de Julio, y que a los cinco minutos se avisó que era falsa. No pudo precisar si la información partió del ex comisario Maciel. También reveló que recibió dos audios cortos atribuidos a los hijos de Daniel Ramírez y Mónica Millapi, en los que los menores hablaban de los momentos previos a la desaparición de Loan. Los audios fueron reproducidos ante el tribunal con la sala desalojada y la transmisión cortada.
María Isabel González, vecina del Algarrobal, declaró que en la tapera donde ocurrió la desaparición había solo dos plantas de naranjas. También recordó que el padre de Loan llegó a su casa alrededor de las 15.40 del 13 de junio pidiendo un celular para avisar a su esposa María Noguera que el niño estaba perdido. Más tarde, dijo, fue Victoria Caillava quien la llamó para alertarla sobre la desaparición.
