La cabo de 29 años recibió el alta médica en el Hospital Escuela de Corrientes tras la agresión sufrida por su pareja. Sus hermanas relataron los hechos y se espera su declaración ante el fiscal Osvaldo Ojeda.
La cabo de 29 años, agredida por su pareja tras una fiesta institucional, recibió el alta médica del Hospital Escuela de la ciudad de Corrientes. Según informaron fuentes del caso, se descartó la fractura de maxilar. La víctima permanece con reposo absoluto y asistencia psicológica.
Sus hermanas, Laura y Raquel Ayala, declararon a la prensa que el hijo de la víctima, de 10 años, fue quien alertó a la familia sobre el ataque. Según el relato, el menor llamó a su abuela y le dijo: «Abuela, vení porque mi mamá está muerta». La madre de la víctima ingresó a la vivienda y encontró a su hija en la cama con el rostro desfigurado.
Las hermanas también denunciaron un contexto de acoso laboral previo por parte del comisario removido, identificado como Amaro. Afirmaron que la cabo intentó quejarse ante sus superiores, pero no recibió respuesta y, en cambio, le recargaron las tareas laborales. Según el relato, el comisario habría intentado besar a la víctima a la fuerza en la fiesta, lo que desencadenó la primera agresión física.
La pareja de la víctima recuperó la libertad tras pagar una fianza. Las hermanas manifestaron su preocupación por la seguridad de la víctima y sus hijos, y solicitaron el cambio de carátula de la causa. Para hoy se espera que la víctima preste declaración ante el fiscal Osvaldo Ojeda, testimonio que será clave para la causa por violencia de género y para las actuaciones administrativas contra el comisario relevado.
