El senador provincial destacó el impacto económico de la nueva planta industrial que industrializará fibra de pino de alta calidad y generará 13.000 puestos de trabajo, con el objetivo de revertir el déficit de importaciones y posicionar a Corrientes en el mercado internacional.
El senador provincial por la Unión Cívica Radical (UCR), Gustavo Valdés, ratificó el rumbo de la política industrial de Corrientes al brindar precisiones sobre el ambicioso plan de desarrollo forestal centrado en el departamento Ituzaingó. Con la llegada de una planta de fibra larga de pino y la reciente media sanción para la ampliación del Parque Industrial de la localidad, la Provincia busca consolidar un polo productivo que promete transformar la estructura económica regional.
El ex gobernador calificó este avance como un paso histórico para Corrientes, que comenzará a jugar en las «ligas mayores» del mercado maderero internacional mediante inversiones privadas que superan los 2.000 millones de dólares.
La piedra angular de esta transformación es la creación de una fábrica de última generación liderada por la empresa Arpulp SA, la cual se encargará de industrializar fibra de pino de alta calidad. Al referirse al potencial de este emprendimiento, Valdés explicó que hubo intensas recorridas por el exterior para generar las condiciones necesarias desde la provincia. «En su momento, trabajamos en las mesas forestales, generamos condiciones de estabilidad macrofiscal, aprobamos leyes de cuidado ambiental e invertimos en un parque industrial», reseñó el legislador, al tiempo que remarcó que estas gestiones previas permiten que hoy se ejecute esta radicación de capitales.
La planta producirá fibra larga, un insumo premium con alta demanda en los mercados de higiene y tecnología, lo que permitiría revertir una balanza comercial actualmente deficitaria para el país. En diálogo con radio Dos, el senador radical subrayó que Argentina importa cerca de 600 millones de dólares en este tipo de fibras, una situación que comenzará a cambiar el año que viene con el inicio de la obra civil.
«Cuando esté en funcionamiento, generará 13.000 puestos de trabajo y exportaremos cerca de 900 millones de dólares en una primera etapa», precisó Valdés. La magnitud del proyecto Ituzaingó llamó la atención tanto de correntinos como de otras latitudes argentinas. Se estima que el Producto Bruto Geográfico de la provincia podría multiplicarse por tres una vez que la comercialización alcance su plenitud. El ex gobernador destacó que la tasa de crecimiento forestal de Corrientes es la más grande del mundo, lo que otorga una ventaja competitiva única que fue confirmada tras años de planificación y reuniones estratégicas.
Otro de los pilares fundamentales de la iniciativa es el beneficio ambiental que conlleva para la industria maderera local. Actualmente, muchos aserraderos de la zona deben deshacerse de sus subproductos mediante la quema al aire libre, una práctica que la nueva planta eliminará al absorber ese material como insumo. Valdés señaló que este es un esquema de «ganar-ganar», puesto que no contamina y se otorga valor a lo que antes era un residuo. «Va a cambiar la realidad forestal de todos los aserraderos porque van a poder ubicar su subproducto», enfatizó el legislador.
Avanza el proyecto de expansión del Parque Industrial
En sintonía con las necesidades de infraestructura que demanda este crecimiento, avanza en la Legislatura provincial un proyecto de ley, impulsado por el Ejecutivo, que declara de utilidad pública y sujetos a expropiación diversos inmuebles en el Departamento Ituzaingó. El expediente obtuvo su primera media sanción en el Senado y este miércoles tomará estado parlamentario en Diputados, donde el oficialismo alineará sus filas para aprobar su sanción complementaria.
Esta norma tiene como fin último la ampliación del predio actual, sumando 715 hectáreas a las 500 ya existentes, con el propósito de fortalecer tanto el Parque Industrial como el Puerto de la ciudad balnearia. Valdés indicó que la concreción de estos predios es una pieza clave para el desarrollo provincial. «El proyecto de expropiación agrega 715 hectáreas nuevas», confirmó, al tiempo que expresó su expectativa por el tratamiento que recibirá la iniciativa en la Cámara baja.
Según su visión, contar con la zona ideal y adecuada para la instalación de la gran industria forestal es el requisito indispensable para que Corrientes se convierta en un actor relevante dentro del mercado mundial de la madera, proyectando a la provincia hacia un futuro de industrialización definitiva.
