El 15 de abril de 1912, el transatlántico más lujoso de su época se hundió en el Atlántico Norte tras chocar con un iceberg. Repasamos los hechos, las cifras y algunas de las historias humanas y curiosidades que rodean al naufragio más famoso de la historia.
El RMS Titanic, el transatlántico británico considerado «insumergible» por la prensa de la época, se hundió en las primeras horas del 15 de abril de 1912 durante su viaje inaugural desde Southampton (Inglaterra) a Nueva York. El choque contra un iceberg ocurrió la noche anterior, a las 23:40, y en menos de tres horas el barco desapareció bajo las aguas, llevándose consigo más de 1.500 vidas de las 2.224 personas que viajaban a bordo.
Entre los sobrevivientes se encontraba un joven argentino de 17 años, Edgardo Andrews. La última sobreviviente en fallecer fue Millvina Dean, quien tenía solo dos meses al momento del naufragio y murió en 2009 a los 97 años en Inglaterra.
El rescate de los náufragos fue realizado por el carguero RMS Carpathia. Los restos del Titanic fueron localizados recién el 1 de septiembre de 1985 por el oceanógrafo Robert Ballard, a casi 4.000 metros de profundidad en el Atlántico Norte.
Historias y curiosidades
El hundimiento ha generado innumerables relatos a lo largo de más de un siglo. Uno de los más llamativos es la publicación, 14 años antes, de la novela «Futilidad» de Morgan Robertson, que narraba el hundimiento de un barco llamado Titán en circunstancias muy similares.
Entre las anécdotas humanas, se destaca la de Ellen Naster y Víctor Harrigan, dos sobrevivientes que se conocieron en un bote salvavidas y se casaron 62 años después, en 1994. Otra historia verídica es la de la orquesta del barco, dirigida por Wallace Hartley, que continuó tocando, según testimonios, hasta el final para mantener la calma entre los pasajeros.
El evento también está rodeado de misterios y leyendas, como la de una supuesta momia egipcia maldita que habría sido transportada en la bodega, un relato atribuido al periodista William Stead, quien viajaba en el barco y pereció.
Legado cultural
La tragedia ha sido fuente de inspiración para numerosas obras, siendo la más famosa la película de 1997 dirigida por James Cameron, que se convirtió en un éxito mundial. La historia continúa fascinando al público, combinando el rigor histórico con relatos de heroísmo, supervivencia y misterio.
