La selección argentina perdió 3-0 en el Sudamericano Sub 17. El partido, clave por el liderazgo del grupo, finalizó con enfrentamientos entre jugadores y denuncias de gestos racistas que serán investigados por la CONMEBOL.
En la noche del viernes, en el Estadio Ameliano de Villeta (Paraguay), la selección argentina Sub 17 cayó por 3 a 0 ante su clásico rival, Brasil, en un partido correspondiente al Sudamericano de la categoría. El resultado le dio el liderazgo del Grupo B y el pase directo a la fase final al equipo brasileño, que tuvo como figuras a Riquelme Henrique (autor de dos goles) y Eduardo Conceicao.
Sin embargo, la atención posterior se centró en los incidentes registrados tras el pitazo final. Según el informe del árbitro paraguayo David Rojas, se produjeron empujones e intercambios verbales entre futbolistas de ambos planteles luego de que los festejos del conjunto brasileño fueran interpretados como una provocación. Miembros de los cuerpos técnicos debieron ingresar al campo para separar a los jugadores.
Además, durante el encuentro, jugadores de Brasil denunciaron ante el árbitro la realización de gestos racistas por parte de integrantes del plantel argentino, un hecho que agrava la situación y será analizado por la CONMEBOL para determinar posibles sanciones disciplinarias.
Desde el punto de vista deportivo, la derrota dejó a la Albiceleste, dirigida por Diego Placente, en el segundo puesto del Grupo B con 6 puntos, manteniéndose en zona de clasificación directa a las semifinales. El próximo compromiso será ante Bolivia, en un partido clave para asegurar su lugar en la fase decisiva y, con ello, el boleto al Mundial Sub 17 de Qatar 2026.
Para ese partido, el equipo argentino no podrá contar con Tobías Goytia, jugador de River Plate, quien recibió la tarjeta roja tras los incidentes finales del clásico.
