El municipio sancionará a las concesionarias Ersa y Transporte San Lorenzo por la interrupción del servicio después de las 22 horas, medida vigente desde hace diez días. Paralelamente, se gestiona una prórroga de la concesión para evitar una paralización total.
La Municipalidad de Corrientes confirmó que aplicará sanciones económicas a las empresas Ersa y Transporte San Lorenzo por la interrupción del servicio de transporte urbano después de las 22 horas, una medida que rige desde el pasado 27 de marzo. La decisión fue comunicada por la Secretaría de Movilidad Urbana, a cargo de Yamandú Barrios, en respuesta al recorte unilateral implementado por las firmas.
Según fuentes municipales, el objetivo prioritario es garantizar la continuidad del servicio para los usuarios. «Esta instancia brindaría el tiempo necesario para analizar alternativas y definir un esquema más eficiente, priorizando la continuidad del servicio para los vecinos», señalaron.
Esta medida de control se produce en un contexto donde el intendente Claudio Polich anunció que se solicitará formalmente una prórroga de la concesión vigente. El pedido busca dar un marco legal a la prestación mientras se revisan los pliegos, próximos a vencer, y se evalúa la sostenibilidad financiera del sistema.
En declaraciones recientes, Polich expresó su preocupación por el desequilibrio en el reparto de recursos federales para el transporte, un argumento utilizado por las empresas para justificar los recortes. El intendente también cuestionó la política nacional de subsidios, señalando que perjudica al interior del país frente al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
El recorte del servicio nocturno fue implementado de manera sorpresiva a fines de marzo. Las empresas Ersa y Transporte San Lorenzo argumentaron que la medida respondía a «la falta de recursos operativos y el elevado costo del combustible», presentándola como una necesidad financiera para sostener las frecuencias en horarios de mayor demanda.
Por su parte, el secretario general de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) Corrientes, José Sabao, aclaró que la interrupción no fue una medida de fuerza convocada por el gremio o los trabajadores. Sabao indicó que incluso el personal de las empresas se enteró de la decisión de manera sorpresiva.
