La Cámara Federal de Casación Penal redujo algunos meses las penas a seis oficiales del Ejército condenados por el “bautismo” que terminó con la muerte del soldado cordobés de 22 años en Corrientes, pero les impuso inhabilitación para ejercer cargos públicos y condenó a otro militar que había sido absuelto.
La Cámara Federal de Casación Penal revisó este jueves las condenas dictadas por el Tribunal Oral Federal de Corrientes en el caso por la muerte del soldado Matías Chirino y resolvió aliviar parcialmente las penas de prisión impuestas a seis oficiales del Ejército Argentino, aunque les agregó la inhabilitación especial para ejercer cargos públicos por el mismo tiempo. Además, el tribunal condenó a Gerardo Sebastián Bautista, uno de los uniformados que había sido absuelto en el juicio oral.
Chirino, de 22 años, murió el 19 de junio de 2022 tras un ritual de iniciación —calificado como un “cruel bautismo”— en el Casino de Oficiales del Grupo de Artillería de Monte 3, en Paso de los Libres, Corrientes. Según se probó en el juicio, fue obligado a consumir grandes cantidades de alcohol hasta quedar en coma etílico y sometido a ejercicios forzados, lo que derivó en una broncoaspiración fatal.
En noviembre de 2024, el TOF de Corrientes había condenado a seis oficiales a ocho años de prisión por los delitos de abandono de persona y abuso de autoridad, y había absuelto a otros tres imputados. Ahora, la Sala III de Casación redujo algunos meses esas penas, pero mantuvo las responsabilidades penales y añadió la inhabilitación.
Cómo quedaron las penas
Tras la revisión, las condenas quedaron fijadas de la siguiente manera:
Luis Facundo Acosta: siete años y seis meses de prisión e inhabilitación.
Claudio Andrés Luna: siete años y seis meses de prisión e inhabilitación.
Rubén Darío Ruiz: siete años de prisión e inhabilitación.
Hugo Reclús Martínez Tárraga: siete años de prisión e inhabilitación.
Darío Emanuel Martínez: seis años y seis meses de prisión e inhabilitación.
Exequiel Emanuel Aguilar: seis años y seis meses de prisión e inhabilitación.
A ellos se sumó Gerardo Sebastián Bautista, condenado a seis años y seis meses de prisión e inhabilitación, pese a haber sido absuelto en la sentencia original.
En su fallo, Casación describió que se trató de un “bautismo” que se intentó disimular como una cena informal, pero en el que los condenados obligaron a los subtenientes ingresantes a beber alcohol hasta quedar sumamente ebrios. “La actividad principal era maltratar, humillar y denigrar a los nuevos subtenientes, poniendo en riesgo su salud”, sostuvieron los jueces.
El caso
Además de Chirino, participaron del ritual Jorge Manuel Chaile y Rufino Ezequiel Meza, quienes sobrevivieron y fueron testigos clave en el juicio. Los superiores los hicieron incorporarse a la unidad un día antes de lo previsto, les exigieron pagar un asado, bebidas y cigarrillos, los obligaron a correr y a realizar ejercicios forzados, incluso en una pileta con agua putrefacta. También les negaron comida adecuada y los forzaron a cenar fideos con las manos, todo bajo insultos y maltratos.
Otros dos militares, el teniente Franco Damián Grupico y la subteniente Claudia Daniela Cayata, fueron absueltos y continuarán en libertad tras la revisión del fallo.
Durante el juicio, el fiscal Carlos Schaefer sostuvo que los imputados “actuaron en bloque” y que “jugaron a la ruleta rusa con la vida de los tres soldados”. En la resolución de este jueves, los jueces Juan Carlos Gemignani, Carlos Mahiques y Mariano Borinsky también valoraron un audio enviado por Bautista a una soldado voluntaria, en el que, entre risas, aludía al estado crítico de los jóvenes durante la noche del ritual.
Con esta decisión, Casación ratificó la gravedad de los hechos y la responsabilidad penal de los oficiales, al tiempo que cerró una de las instancias clave en la causa por la muerte de Matías Chirino.
