La editorial Cuenco de Plata lanzó ‘Poesía completa’ del poeta estadounidense Wallace Stevens, con traducción y prólogo de Pablo Ingberg. El volumen reúne la obra del autor de ‘Harmonium’ y ofrece notas sobre las particularidades métricas y rítmicas de los originales.
La editorial Cuenco de Plata publicó Poesía completa del poeta estadounidense Wallace Stevens, en una edición de 832 páginas con traducción, prólogo y notas de Pablo Ingberg.
Wallace Stevens nació en Pensilvania en 1879. Publicó su primer libro, Harmonium, en 1923, a los 44 años, mientras trabajaba como abogado en la Hartford Livestock Insurance Company, empresa de la que llegó a ser vicepresidente. A Harmonium le siguieron Ideas de orden, Partes de un mundo (1942), Transporte al verano (1947) y Las auroras de otoño (1950), entre otros volúmenes.
Entre los poemas más conocidos de Stevens se encuentran «Trece maneras de mirar un mirlo», «Domingo a la mañana», «Exquisito nómade», «Peter Quince en el clavicordio» y «El muñeco de nieve», incluidos en Harmonium. En libros posteriores aparecieron textos como «Las auroras de otoño», «El hombre de la guitarra azul» y «Notas para una ficción suprema».
El prólogo de Ingberg incluye información biográfica y consideraciones críticas, además de especificaciones sobre las particularidades métricas, rítmicas y de prosodia de los originales. Respecto de la traducción, Ingberg señala: «Un riesgo alto que suele enfrentar la traducción, en especial en estos casos, es que, por temor a que rarezas de la traducción se entiendan, no como recreación de rarezas del original, sino como flaquezas o tropiezos de quien traduce en el manejo de la lengua a la que traduce, y a menudo por temor a que quien lea no entienda algo, se produzca una traducción menos audaz en su lengua que el autor en la suya». La edición se completa con un apartado de notas.
En un ensayo, el poeta Alejandro Crotto escribe sobre Stevens: «El amor de Stevens por la materialidad del mundo es fundamental, en el sentido estricto: se apoya en él para escribir su poesía. ‘Lo real es solo la base. Pero es la base’, dice en uno de sus más famosos adagia. De ahí le viene la claridad para lograr que la imagen poética dé cuenta de aspectos materiales de nuestra experiencia».
Según declaraciones del propio Stevens, buena parte de su poesía surgió durante las caminatas que realizaba desde su casa hacia el trabajo, con apuntes que anotaba en pequeños papeles que luego su secretaria pasaba en limpio.
La edición de Poesía completa de Wallace Stevens, traducida por Pablo Ingberg, fue publicada por Cuenco de Plata y tiene 832 páginas.
