El grupo dedicado a tecnología GPS y electrónica para maquinaria agrícola informó 80 desvinculaciones en su planta de Villa Constitución y 20 en un centro de desarrollo de Rosario. La empresa atribuye la medida a la caída de ventas y problemas de cobranza.
El grupo formado por las firmas Gentec y Plantium, dedicadas a tecnología GPS y electrónica para equipos agropecuarios, anunció unos 80 despidos sin causa en su planta de Villa Constitución (Santa Fe) y otras 20 desvinculaciones en un centro de desarrollo en Rosario. La empresa atribuyó las medidas a la fuerte baja de las ventas y a problemas en los pagos de parte de sus clientes.
Jorge Gentili, fundador de las compañías, declaró que «no hay plata para poder seguir». Asimismo, sostuvo que reconstruirá la empresa con un equipo más pequeño de entre 60 y 70 personas, mediante una reformulación de la actividad y la incorporación de socios. Según publicó el diario cordobés La Voz, la firma posee deudas con proveedores, bancos y ARCA.
El empresario explicó que desde principios de año tuvo que endeudarse para pagar salarios y sostener la estructura, con la expectativa de que las ventas se reactivaran. «Es imposible, pensé que lo íbamos a sortear, vino Expoagro y no pasó nada, Agroactiva tampoco y seguía endeudándome. No vendíamos la cantidad que necesitábamos. Llegué a un límite que no puedo más. Ya no puedo seguir», resumió a la prensa.
Gentili, de 80 años, afirmó que el productor no está invirtiendo en maquinaria porque sus costos subieron más que el valor de la cosecha. «¿Qué pasa en el campo? Si vos tomás el dólar del año 2025 a octubre de 2026, aumentó un 4,5%. ¿Y la inflación? 30%. El productor que el año pasado vendía una tonelada de maíz a 180 dólares y ahora a 180 dólares, cobra un 30% menos. El productor está frito. No compra nada», sostuvo.
En cuanto a los problemas de cobranza, Gentili mencionó a Metalfor y habló de «entre cheques de vuelta y cuenta corriente», con un monto de $500 millones. Sobre la fabricante de tractores expresó: «Pauny ahora está con un problema».
Como publicó Clarín, la fábrica de tractores cordobesa Pauny, que posee una de las mayores integraciones de componentes nacionales, atraviesa un momento complejo como consecuencia de una abultada deuda financiera, caída en sus ventas e incipientes deudas salariales.
