El municipio de Bella Vista continúa el monitoreo de las zonas afectadas por la crecida del río Paraná, que registra una marca de 6,28 metros en estado estacionario. Hasta el momento, cuatro familias se autoevacuaron y se ejecutan obras de desagüe en áreas urbanas y rurales.
El municipio de Bella Vista continúa el monitoreo de las zonas mayormente afectadas por la crecida del río Paraná, que ya generó algunas autoevacuaciones. En tanto, maquinarias y personal avanzan con obras estratégicas en zonas urbanas y rurales, abriendo canales de desagüe para mitigar los efectos de las precipitaciones pronosticadas.
La marca hidrométrica del puerto local indicaba este viernes 23 de octubre un registro de 6,28 metros en estado estacionario. El seguimiento de la evolución del río es clave para adoptar medidas si fueran necesarias, según explicó la secretaria de Desarrollo Humano, Silvia Quiróz, quien recorrió algunas zonas este jueves junto a la intendente Noelia Bazzi.
La funcionaria informó que hasta el momento se autoevacuaron 4 familias con un total de 19 personas, 9 adultos y 10 menores, que por propia determinación optaron por trasladarse a ubicaciones más seguras en viviendas cedidas por familiares o vecinos. “Nosotros no tenemos evacuados alojados en dependencias municipales”, afirmó Quiróz, en referencia a versiones que indicaban la presencia de familias en el albergue municipal.
No obstante, el monitoreo de áreas inundables continúa y, dado que este jueves y viernes se registraron precipitaciones con una marca de 25,4 mm, los equipos de la cartera de Infraestructura ejecutan obras con maquinaria pesada, adecuando los canales naturales y abriendo zanjeos que vinculan lagunas y zonas bajas, orientando los drenajes hacia el río Paraná.
