Enrique Collantes afirmó que el fenómeno climático perjudica a todos los sectores y anticipó cambios en la economía. La OMM confirmó la intensificación de El Niño hasta febrero de 2027.
El avance del fenómeno climático El Niño ha generado inundaciones en diversas ciudades costeras, con intensas precipitaciones y el aumento de los caudales de los ríos. Estas condiciones obligaron a cientos de personas a abandonar sus hogares y dejaron varias zonas aisladas.
En diálogo con EL LIBERTADOR, el referente mercantil Enrique Collantes afirmó que el impacto del fenómeno alcanza dimensiones de preocupación a nivel nacional y afecta tanto al ámbito urbano como al rural. «Y El Niño perjudica generalmente a todos, a la gente del campo y a la gente que está en la ciudad», señaló, y agregó: «perjudica todo, negocios, cruces, y que hay gente que no viene porque no puede pasar».
Las dificultades de circulación y el anegamiento de accesos bloquearon el flujo de personas y mercancías, lo que afectó a negocios locales de distintos sectores. En las zonas de ribera y campos aledaños, familias enteras fueron evacuadas mientras los productores movilizan el ganado para proteger su patrimonio frente a la crecida.
«Más nosotros que estamos cerca en la ribera. Pero eso perjudica al comercio, al movimiento de la ciudad también», aseguró Collantes, y sostuvo: «El Niño en general va a modificar también la economía».
Factores de origen
El volumen extraordinario de agua no responde únicamente al régimen de lluvias local, sino a una dinámica hidrológica regional. Los reportes vinculan el aumento de los caudales con abundantes precipitaciones en las cuencas altas ubicadas en Brasil, sumadas a los cambios en la operación de las represas hidroeléctricas de Itaipú y Yacyretá.
Pronóstico de la OMM
La Organización Meteorológica Mundial (OMM), organismo especializado de la ONU, confirmó la consolidación e intensificación de El Niño tras registrar un aumento persistente de la temperatura marina en el Pacífico ecuatorial desde mediados de agosto de 2026.
Con una probabilidad proyectada cercana al 100 por ciento, los pronósticos oficiales señalan que el fenómeno se mantendrá activo hasta febrero de 2027. Se prevé que alcance su máxima intensidad («muy fuerte») hacia finales de año, y se descarta el retorno a condiciones neutras o la reaparición de La Niña durante este ciclo.
