El intendente Mariano Hormaechea firmó la Resolución Municipal N° 1.355 que oficializa la Ordenanza N° 2.319, sancionada por el Concejo Deliberante. El hidrómetro del puerto marcó 5,55 metros en condición de alerta crece y el agua cubrió el camping, sectores de playa baja y muelles de amarra.
El intendente de Goya, Mariano Hormaechea, firmó este jueves la Resolución Municipal N° 1.355 mediante la cual quedó promulgada la Ordenanza N° 2.319, que declara el estado de emergencia hídrica y climática por 180 días corridos en la segunda ciudad de la provincia. La norma había sido sancionada el miércoles 21 de octubre por el Concejo Deliberante.
La ordenanza faculta al Departamento Ejecutivo y a sus secretarías a disponer de medidas administrativas, financieras y de gestión extraordinarias para resguardar la seguridad, salubridad y orden público. El plazo de 180 días es prorrogable por igual período.
Entre sus fundamentos, el instrumento legal señala que las precipitaciones acumuladas y el avance del caudal han alcanzado volúmenes extraordinarios no observados en años, y que existe riesgo de superar la capacidad de escurrimiento del sistema pluvial urbano que administra el organismo técnico ProDeGo, con posibles efectos sobre terraplenes, defensas y la red vial.
El informe oficial emitido a las 12 de este jueves por la Prefectura Naval Argentina ubica la cota del río Paraná frente a la costa de Goya en 5,55 metros, en condición de «Alerta Crece». La línea de alerta está fijada en 5,20 metros y la marca de evacuación en 5,70 metros.
El avance de la masa hídrica cubrió por completo el paseo inferior de la Costanera goyana, con anegamiento del camping, sectores de playa baja y muelles de amarra. Las cuadrillas operativas del Comité de Operaciones de Emergencia (COE) —conformado en agosto mediante la Resolución N° 938— intensificaron las tareas de limpieza de desagües primarios y la puesta a punto de electrobombas centrífugas en las estaciones de bombeo para acelerar el drenaje de las áreas urbanas vulnerables.
El escenario combina el repunte extraordinario del río Paraná, el taponamiento del Riacho Goya y la perspectiva de precipitaciones intensas sobre la cuenca media y baja. El Servicio Meteorológico Nacional emitió alertas por precipitaciones intensas y ráfagas de 90 km/h.
