La exfuncionaria municipal María Victoria Caillava prestó declaración indagatoria en la audiencia número 31 del Tribunal Oral Federal de Corrientes, donde rechazó los cargos por la sustracción y ocultamiento de Loan Danilo Peña y pidió un peritaje de geolocalización de su teléfono.
El debate por la sustracción y ocultamiento de Loan Danilo Peña se reanudó en la provincia de Corrientes tras un receso de dos semanas. En el marco de la audiencia número 31 ante el Tribunal Oral Federal (TOF), la exfuncionaria municipal María Victoria Caillava prestó declaración indagatoria por primera vez desde el inicio del proceso judicial. De esta manera, se convirtió en la cuarta imputada en declarar formalmente ante los jueces, sumándose a las exposiciones previas del excomisario Walter Maciel, Laudelina Peña y Antonio Benítez.
Durante su exposición, la acusada rechazó los cargos que la señalan, junto a su esposo Carlos Pérez, como responsable del traslado del niño de cinco años en su vehículo particular. En un tramo de marcada carga emotiva, remarcó su convicción sobre el paradero del menor, afirmando: “Mi corazón me dice que Loan está vivo y que en algún momento se va a saber la verdad”.
Reconstrucción del 13 de junio
Al reconstruir la cronología de los hechos en el paraje Algarrobal, Caillava precisó que acudió a la casa de la abuela Catalina Peña tras recibir un audio de invitación de Laudelina Peña el día anterior. Según su testimonio, arribó al lugar junto a su marido entre las 12:10 y las 12:15 para compartir el almuerzo.
En su relato, aportó detalles específicos sobre la indumentaria que llevaba el niño esa jornada: una remera negra con la inscripción “Messi” en rosado, pantalón corto y una gorra celeste con tirita roja. La imputada explicó que la comida transcurrió con normalidad hasta las 13:40 aproximadamente, momento en que permaneció en la mesa de sobremesa junto a Catalina y José Peña. Aclaró que desconocía que los menores se habían dirigido al naranjal ubicado a unos 600 metros y sostuvo que un niño de esa edad puede desorientarse fácilmente en el monte.
Respecto a su retirada de la finca, Caillava afirmó que emprendieron el regreso a su domicilio sin realizar paradas ni alzar al menor en el trayecto. Para respaldar dicha afirmación, solicitó formalmente al tribunal un peritaje minucioso sobre la geolocalización de su teléfono celular «minuto a minuto».
Las primeras alertas y la búsqueda en el terreno
De acuerdo con la declaración, la primera llamada de alerta la recibió a las 15 por parte de Catalina Peña, quien le consultó si el niño no se había escondido en su camioneta. Tras constatar que el vehículo estaba vacío, Caillava se comunicó con efectivos de la policía local para solicitar auxilio e intervención de los bomberos.
Posteriormente, el matrimonio regresó al paraje para sumarse a los rastreos en campos y montes cercanos. Caillava indicó que permaneció en la búsqueda hasta avanzada la noche, cuando debió acudir al hospital Juan Romero debido a un cuadro bronquial, atención que fue certificada por el personal de enfermería de turno.
Denuncias de irregularidades, manipulación de prueba y torturas
Uno de los ejes más severos de la indagatoria estuvo dirigido hacia la actuación del excomisario Walter Maciel y el manejo de la comisaría de 9 de Julio. Caillava afirmó que entregaron sus vehículos de forma voluntaria para las pericias, pero denunció anomalías graves en la custodia de los elementos probatorios.
En este sentido, cuestionó los peritajes odoríficos realizados con canes y remarcó que tanto las llaves de los automóviles como la bolsa con la ropa incautada de Loan permanecían en la oficina del comisario sin actas de secuestro ni protocolo de custodia. Asimismo, denunció ante los jueces que su esposo fue sometido a torturas físicas en la dependencia policial, mencionando que le colocaron una bolsa en la cabeza.
Finalmente, desestimó la hipótesis de un atropellamiento accidental planteada previamente por Laudelina Peña, atribuyéndola a presiones policiales. Sugirió que la acusación en su contra responde a un intento deliberado de desviar la investigación debido a denuncias previas que ella había realizado sobre la venta de drogas en la localidad.
