El capitán de la Selección Argentina se emocionó durante el viaje desde el predio de Ezeiza hacia el partido contra Benín, el último con la Albiceleste. El micro partió a las 17:30 y fue ploteado con colores dorados.
Lionel Messi no pudo contener las lágrimas durante el trayecto en micro desde el predio de Ezeiza hacia el estadio, donde la Selección Argentina disputará su último partido contra Benín. El hecho ocurrió en los primeros treinta minutos del viaje, cuando un dron de televisión lo enfocó tomando un pañuelo descartable y secándose los ojos.
El motivo fue la cantidad de fanáticos que se congregaron a lo largo de la autopista Riccheri y la avenida General Paz para saludar al equipo. Messi respondió con gestos de agradecimiento.
El micro partió a las 17:30 desde el complejo 2 del predio de Ezeiza. A diferencia del habitual celeste y blanco, el vehículo estaba ploteado con colores dorados y llevaba la inscripción «Gracias eternas, capitán» en uno de sus laterales en letra cursiva.
Messi ocupó el penúltimo asiento de una fila individual sobre el lateral derecho. Delante de él se sentó Nicolás Tagliafico y detrás Nicolás Otamendi, otro de los jugadores que se despide de la Albiceleste en este encuentro.
Al cruzar el portón de acceso al predio que lleva su nombre, Messi sonrió. Luego se pasó las manos por el rostro y, al ver a los primeros hinchas que habían hecho guardia durante horas, levantó el pulgar izquierdo en señal de agradecimiento.
El partido contra Benín será el último de Messi con la Selección Argentina, según se informó.
