El músico británico de 52 años inició anoche su serie de tres shows en el Movistar Arena, en el marco de su gira actual. Durante el concierto, repasó canciones de su carrera solista y de su etapa en Take That, e hizo referencias a sus visitas anteriores al país.
Robbie Williams se presentó anoche en el Movistar Arena, en el primero de sus tres conciertos en Buenos Aires. El músico de 52 años, con treinta años de carrera en solitario y un paso previo por la boy band Take That, definió su gira actual como «una carta de amor al entretenimiento».
El espectáculo contó con una banda dirigida por Gary Nutall, coristas, vientos y un cuerpo de baile. Williams abrió con «Let Me Entertain You» y luego se dirigió al público con comentarios sobre su regreso al país después de 20 años. Mencionó: «Es mi culpa, fui a rehabilitación 15 veces». También hizo un comentario sobre Amalia Granata: «Acabo de ver alguien con quien me acosté la última vez que estuve acá, pero no es quien se piensan», y aclaró que se refería a Diego, un seguidor en la primera fila.
El repertorio incluyó canciones como «Rocket», «Rock DJ», «Karma Killer», «Strong», «Pretty Face», «Supreme», «Love My Life», «Better Man», «Advertising Space», «Millennium», «Kids», «She’s the One», «Feel» y «Angels». Durante «Supreme», un grupo de seguidores le acercó una bandera con imágenes del corredor de Fórmula 1 Jackie Stewart y de Juan Manuel Fangio.
En un tramo del show, Williams presentó a su banda permitiendo que cada músico interpretara fragmentos de covers de Black Sabbath, The White Stripes, Queen, Kelly Clarkson, Depeche Mode y The Beatles. Además, un fan le pidió matrimonio a su novia antes de «Come Undone».
Williams relató anécdotas sobre su vida privada, incluyendo la importancia de su esposa y su paternidad antes de «Love My Life». También contó que en sus días en Take That, Gary Barlow le robaba momentos de protagonismo, y que intentó «remover esa espina» interpretando «Relight My Fire», canción que originalmente cantaba Barlow. Más adelante aludió a esa etapa en «No Regrets».
En la pasarela, Williams dedicó «She’s the One» a una fan llamada Mili, y luego narró cuando escuchó a su padre, que padece Parkinson desde hace seis años, cantar «My Way», tema que interpretó a continuación. También recordó su anterior visita a Buenos Aires en 2006, con dos shows en River: «Estaba muy enfermo como para estar agradecido, pero nunca voy a olvidar lo que me hicieron sentir cuando más lo necesitaba», declaró. Se despidió con «Angels» y afirmó: «Veinte años después soy una persona diferente. Estoy a salvo, amo mi vida». Antes de finalizar, pidió al público que presione a su manager, Rick, para que su próximo regreso al país sea en dos años o menos.
