El actor, que interpretó a Ghost Rider en dos películas, cuestionó el enfoque actual del género y señaló al Universo Cinematográfico de Marvel como una «WWE bien financiada y glorificada». La declaración se produjo días después de que Ryan Gosling fuera confirmado como el nuevo protagonista del personaje.
Nicolas Cage habló sobre el presente de las películas de superhéroes pocos días después de que Ryan Gosling fuera anunciado como el nuevo Ghost Rider, un personaje que él mismo llevó al cine en 2007 y volvió a interpretar cuatro años después.
Lejos de celebrar el regreso de Johnny Blaze, Cage aprovechó para cuestionar el rumbo que tomó el género y señaló al Universo Cinematográfico de Marvel como una «WWE [World Wrestling Entertainment, la empresa estadounidense de entretenimiento deportivo y lucha libre profesional] bien financiada y glorificada».
«Lo digo con amor», aclaró el actor al explicar su posición. Cage contó que cuando ve a decenas de intérpretes talentosos ponerse trajes de superhéroes para después enfrentarse en grandes secuencias de acción, le resulta difícil no pensar que el espectáculo terminó ocupando demasiado espacio dentro de estas películas.
La declaración adquiere una dimensión particular porque llega justamente después del anuncio de Gosling. Durante la Comic-Con de San Diego, Marvel confirmó que el actor será el protagonista de la nueva película de Ghost Rider, dirigida por Shawn Levy. Gosling, de 45 años, aseguró en el escenario que se trata de un personaje que quiso interpretar «desde hace mucho tiempo».
Para Cage, en cambio, la relación con los superhéroes parece estar atravesando otro momento. Su trabajo más reciente dentro del género fue Spider-Noir, la serie ambientada en la Nueva York de la década de 1930 en la que interpreta a Ben Reilly, un investigador privado con sentidos arácnidos. Y allí encontró precisamente la posibilidad de hacer algo muy diferente de la fórmula habitual.
Cage explicó que no quería limitarse a construir otro superhéroe, sino combinar el universo de Spider-Man con la tradición del cine negro. «Quería combinar a algunos de mis actores favoritos de la vieja escuela, James Cagney, Humphrey Bogart, Edward G. Robinson, y fusionarlos con la obra maestra de Stan Lee, Spider-Man, y crear algo nuevo», contó en una entrevista con People.
La intención también alcanzó al aspecto visual. El actor buscó una interpretación que dialogara con el arte pop de Roy Lichtenstein y con las películas policiales clásicas, mientras que el formato en blanco y negro de la serie terminó siendo otro elemento fundamental para construir al personaje. «Principalmente, me concentré en crear un estilo de actuación que se adaptara al formato en blanco y negro», explicó.
Para las escenas de acción tuvo que trabajar con cables, una consecuencia lógica de interpretar a un personaje que se desplaza mediante telarañas. Pero Cage aseguró que esa preparación física no fue lo que más le interesó del trabajo. «No tengo historias descabelladas. Hice mucho trabajo con cables, lo cual es comprensible ya que este personaje vuela bastante colgado de telarañas. Siempre me divierte mucho», contó.
Su búsqueda resulta coherente con una relación con los personajes de cómic que comenzó mucho antes de Spider-Noir. Cuando interpretó a Ghost Rider, Cage también encontró una forma de acercarse a un personaje que estaba bastante lejos del modelo tradicional de superhéroe. Johnny Blaze era un especialista en motocicletas que había hecho un pacto con el Diablo para salvar a su padre y que, como consecuencia, se transformaba en una figura sobrenatural con una calavera en llamas.
La película de 2007 tuvo a Eva Mendes como Roxanne Simpson y se convirtió en uno de los primeros intentos de llevar a un personaje de Marvel a la pantalla grande antes de que el estudio consolidara el universo compartido que comenzaría formalmente con Iron Man. Cage regresó al papel en Ghost Rider: Spirit of Vengeance, estrenada en 2011.
Pero su historia con los superhéroes se remonta incluso más atrás. En los años 90 estuvo a punto de interpretar a Superman en Superman Lives, el proyecto que Tim Burton intentó llevar adelante con Cage como protagonista y que finalmente fue cancelado. El actor llegó a realizar pruebas de vestuario y fotografías caracterizado como el Hombre de Acero, imágenes que con el tiempo se transformaron en parte del imaginario de las películas de superhéroes que nunca llegaron a existir.
Años después, Cage también prestó su voz a Spider-Man Noir en Spider-Man: Into the Spider-Verse, aunque esa película animada y la actual serie de acción real no forman parte de la misma franquicia.
El nuevo Ghost Rider seguirá un camino diferente. Gosling asumirá el personaje que Cage interpretó casi veinte años atrás, con Shawn Levy detrás de cámaras y Marvel Studios incorporándolo oficialmente a su universo cinematográfico. Por ahora se conocen pocos detalles de la historia.
Cage, mientras tanto, continuará por otro lado. Su próximo proyecto será Madden, la película biográfica sobre John Madden, el histórico entrenador y comentarista de la NFL.
