Un recorrido por la peatonal Junín muestra vidrieras vacías y carteles de alquiler. El presidente de la Cámara Inmobiliaria de Corrientes, Marcelo López Ortiz, atribuyó la situación a la caída de ventas, los costos fijos y el avance de la venta digital. También señaló que comerciantes de la colectividad china alquilan locales amplios para vivienda y comercio.
Un recorrido por la peatonal Junín permite observar vidrieras vacías, carteles de «se alquila» o «se vende» adheridos a las puertas de vidrio y locales que cambiaron de rubro más de una vez en el último año. La situación se repite en calles linderas y ya no es exclusiva del casco céntrico: parte del recambio comercial que antes se resolvía dentro de las cuatro avenidas se traslada hacia otras zonas de la ciudad, donde los costos de alquiler resultan más accesibles para sostener un negocio.
Locales de rubros como pilcherías, calzados y bazares se instalan en avenidas muy transitadas como Cazadores Correntinos, Independencia, Centenario y Armenia.
Marcelo López Ortiz, presidente de la Cámara Inmobiliaria de la provincia de Corrientes, afirmó: «Es realmente preocupante ver la cantidad de locales vacíos que hay hoy. Se sumaron más de los que teníamos hasta hace un tiempo». En una entrevista con radio LT7, sostuvo que el problema no pasa únicamente por el valor de los alquileres: «El principal problema que están teniendo los comercios es que no están alcanzando el nivel de ventas necesario para sostener la estructura de costos».
Según López Ortiz, a la caída en las ventas se suma un cambio de hábito que afectó al comercio tradicional de local a la calle. Buena parte del recambio comercial migró hacia plataformas digitales y algunos comerciantes sostienen su actividad desde locales cerrados al público. «Hay negocios que tienen la puerta cerrada a la calle y están vendiendo todo de manera digital. El que se fue adaptando pudo sobrevivir; el que no, tuvo que cerrar, achicarse o mudarse a otro lugar», detalló.
La suba de los costos fijos completa el cuadro, según el dirigente. Sueldos, cargas sociales y servicios aumentaron a un ritmo que el consumo no acompañó, y sostener una estructura con empleados dejó de ser viable para comercios chicos. «Sabemos lo que significa tener personal hoy en materia de costos fijos. Por más que uno venda medianamente lo mismo que antes, el margen ya no es el mismo», señaló.
Consultado por la comparación con Resistencia, capital chaqueña al otro lado del puente General Belgrano, López Ortiz sostuvo que la brecha entre ambas ciudades prácticamente desapareció: «Antes se veía más diferencia de valores entre las dos ciudades. Hoy prácticamente se igualaron». Pese a la situación del sector, el dirigente cerró la entrevista con una lectura sobre el destino de la ciudad: «Corrientes cada vez se vuelve más atractivo para mucha gente».
El avance de los locales chinos y el peso de los alquileres
Mientras parte del comercio local achica su estructura o cierra, otro actor gana terreno en el microcentro: los comerciantes de la colectividad china. Según describió López Ortiz, en el último tiempo se multiplicaron los alquileres de locales a su nombre, con una particularidad que los distingue del resto del mercado: buscan superficies amplias y las adaptan a un esquema que combina vivienda y comercio bajo el mismo techo. «Sí, se puede ver que están abriendo locales, y son locales bastante amplios. Generalmente tienen un modelo de trabajo que va por ese lado: vivienda y comercio juntos. Alquilan el local, adaptan la parte de atrás, viven ahí, se levantan y tienen el negocio adelante», explicó el titular de la Cámara Inmobiliaria.
