El músico español C. Tangana debuta como director con un documental sobre el guitarrista Yerai Cortés, estrenado en Argentina a través de Mubi. La película explora la vida del artista y su entorno familiar.
El músico español C. Tangana, cuyo nombre real es Antón Álvarez Alfaro, debuta como director de cine con el documental La guitarra flamenca de Yerai Cortés, estrenado recientemente en Argentina a través de la plataforma Mubi. La película, de 2024, se centra en la vida y la obra del guitarrista alicantino Yerai Cortés, nacido en 1995.
El documental parte de una escena inicial en el Café Gijón de Madrid, donde Álvarez explica las razones para contar esta historia. Relata cómo conoció a Cortés en una fiesta organizada por el productor Javier Limón y quedó impresionado por su virtuosismo con la guitarra y por cómo se relacionaba tanto con la comunidad gitana como con círculos modernos.
La película combina una doble investigación: por un lado, Yerai Cortés aborda una pena familiar que lo acompaña desde la infancia y la expresa a través de la música; por otro, C. Tangana explora el formato documental y busca capturar momentos de verdad en las interacciones familiares. El propio director ha declarado que utiliza «pequeños trucos para intentar que se produzca un momento de verdad», siempre condicionados por su rol como interlocutor.
Yerai Cortés, que pertenece a la comunidad gitana, ha desarrollado una carrera en el flamenco sin adherirse a una ortodoxia estricta. Ha trabajado en tablaos madrileños y colaboró con la bailaora Rocío Molina en espectáculos como Al fondo riela y Vuelta a uno. En el documental, Cortés afirma: «Todo el rato intento ser camaleónico. Creo que todos buscamos ser aceptados, y eso no solo ocurre entre gitanos y payos».
El filme se adentra en la dinámica familiar de Cortés, con énfasis en sus padres, Miguel (Maikel Nay) y María, y en su pareja, la cantaora La Tania. La película muestra cómo cada miembro tiene su propia versión de los hechos, lo que construye un relato colectivo lleno de contradicciones. Tangana ha señalado que, pese al dolor, considera el documental «una película romántica», refiriéndose al amor en diversas formas.
En cuanto a la ética de filmar la intimidad, el director ha respondido a las críticas argumentando que la diferencia radica en su relación con Yerai y la implicación personal de ambos. Cortés, por su parte, ha defendido la decisión de exponer el secreto familiar: «¿Para qué sirve conservar un secreto cuando ese secreto hace daño?».
El documental emplea recursos visuales como imágenes granuladas, rodadas en 16 milímetros, y números musicales en 35 mm. Tangana ha explicado que busca seguir la emoción de lo que ocurre, lo que se traduce en una estética que algunos críticos han considerado diseñada. La película ganó dos premios Goya, incluyendo Mejor Película Documental.
Yerai Cortés ha lanzado varios discos, como Popular y Live at Montreux, y su música fusiona tradición flamenca con influencias contemporáneas. El documental no resuelve los conflictos pasados, pero según Cortés, el dolor «seguía allí, pero transformada en una especie de escultura».
