La empresa SplitSec desarrolló una aplicación que utiliza el micrófono y un modelo de inteligencia artificial para identificar sonidos de disparos, alertar a los usuarios y notificar a quienes estén en un radio de 1,6 kilómetros. Los pilotos se realizaron en dos distritos de Chicago con resultados que incluyeron cuatro alertas confirmadas.
La empresa SplitSec, con sede en Chicago, desarrolló una aplicación para teléfonos Android que convierte los dispositivos en sensores de detección de disparos. La tecnología utiliza el micrófono del teléfono y un modelo de inteligencia artificial para identificar sonidos de disparos, alertar al usuario y notificar a quienes se encuentren en un radio de aproximadamente 1,6 kilómetros (1 milla). La aplicación no requiere sensores fijos ni infraestructura instalada en la vía pública.
El sistema opera de forma local: el modelo de IA corre directamente en el dispositivo, sin enviar audio a servidores externos de forma continua. Según explicó Sri Deivasigamani, fundador y director ejecutivo de SplitSec, el sistema fue diseñado para activarse únicamente ante sonidos compatibles con disparos, de manera similar a como los asistentes de voz responden a palabras de activación. “Al igual que tu teléfono se activa cuando decís ‘Hey, Siri’ o ‘Hey, Google’, diseñamos la app para que despierte solo ante sonidos de disparos”, declaró el ejecutivo.
Cómo funciona la detección y qué hace el usuario
Cuando la aplicación identifica un sonido potencialmente compatible con un disparo, muestra al usuario una notificación para que confirme si realmente escuchó algo. Si el usuario valida el disparo, la aplicación distribuye una alerta anónima a otros usuarios en el área cercana y puede notificar también a un grupo de contactos de confianza configurado previamente por el usuario.
Si dos o más teléfonos en la misma zona registran el mismo sonido, SplitSec puede triangular la ubicación aproximada del origen del disparo. Deivasigamani comparó el modelo de funcionamiento con el de Waze, una combinación de detección automatizada y confirmación colaborativa de los propios usuarios. “Hay un dar y recibir. Así es exactamente lo que intentamos hacer con esta tecnología”, afirmó el fundador.
El sistema fue entrenado con más de 30.000 muestras de audio, tanto disparos reales como otros ruidos, en distintas condiciones y entornos.
Los pilotos en Chicago y los primeros disparos confirmados
SplitSec inició pruebas gratuitas de dos meses en los distritos 21 y 42 de Chicago, con 19 participantes en el primero y 12 en el segundo. Los ensayos se desarrollan en el Far South Side, el área central y una pequeña porción del West Loop. La empresa también mantuvo conversaciones con los distritos 5, 29 y 38, aunque no se confirmaron nuevos pilotos hasta el momento.
Durante el piloto del Distrito 21, los usuarios registraron y confirmaron cuatro alertas como disparos: una el 27 de julio y tres el 28 de julio. La firma aclaró que no pudo verificar de forma independiente si los sonidos correspondían efectivamente a disparos, pero los participantes confirmaron haber escuchado detonaciones. “Fue un momento importante para nosotros”, dijo Deivasigamani.
La empresa identificó dos problemas técnicos durante el piloto: una alta tasa de falsos positivos en algunos modelos de teléfono con micrófonos más sensibles y un consumo elevado de batería que sus ingenieros trabajan en resolver.
Diferencias con ShotSpotter y contexto político en Chicago
Chicago canceló en 2024 su contrato con SoundThinking, la empresa antes conocida como ShotSpotter, luego de años de debate político sobre los costos del sistema y su efectividad. El sistema anterior dependía de una red de sensores fijos instalados en distintos puntos de la ciudad e integrado directamente con las operaciones del Departamento de Policía de Chicago (CPD). La decisión del alcalde Brandon Johnson de no renovar el contrato generó tensiones en el Concejo Municipal.
A diferencia de ese modelo, SplitSec no notifica automáticamente a la policía: sus alertas están dirigidas a los propios usuarios. Deivasigamani señaló que si la empresa llegara a trabajar con el CPD o con la Oficina de Manejo de Emergencias y Comunicaciones de Chicago (OEMC), podría proveer el mismo mapa de disparos reportados anónimamente que ya ven los usuarios.
El concejal Brendan Reilly del Distrito 42, uno de los impulsores del piloto, fue defensor de ShotSpotter y manifestó que la ciudad debería explorar alternativas tecnológicas antes que abandonar la detección de disparos por completo.
Privacidad, costos y expansión futura
El uso del micrófono del teléfono generó preguntas sobre privacidad entre potenciales usuarios. SplitSec precisó que el análisis de audio ocurre exclusivamente en el dispositivo del usuario y que la empresa no recibe clips de audio salvo que el usuario los envíe voluntariamente al reportar un falso positivo. En ese caso, las grabaciones se usan para mejorar el modelo.
La ubicación exacta de los usuarios tampoco se hace pública: las alertas se muestran como zonas amplias en un mapa. “Creemos que una app así necesita ganarse la confianza de las personas”, planteó el fundador de la empresa.
Por ahora, la aplicación solo está disponible para dispositivos Android. Una versión para iPhone se encuentra en desarrollo con una proyección de lanzamiento estimada en los próximos dos meses.
La empresa planea lanzar nuevos pilotos una vez disponible la versión para iOS, y espera contar con entre 300 y 400 participantes por distrito para formar una red suficientemente densa de teléfonos que pueda corroborar disparos de forma confiable.
El precio de referencia que circuló durante las conversaciones con concejales fue de USD 15.000 por distrito al año para un uso a gran escala, aunque la empresa aclaró que las condiciones comerciales aún están en definición.
El año pasado, la ciudad de Chicago abrió una licitación para contratar un nuevo sistema de detección de disparos. Nueve empresas se presentaron, incluyendo la matriz de ShotSpotter, pero la administración de Johnson no tomó una decisión al respecto. SplitSec no participó porque lanzó sus operaciones después de que ese proceso estuviera en marcha, aunque Deivasigamani indicó que la empresa estaría interesada en competir en una futura convocatoria, siempre que los términos no la excluyan por requerir sensores físicos fijos.
