Tras la aprobación de una moratoria para obras sin permiso, el cuerpo legislativo se prepara para el segundo semestre con prioridad en la emergencia por lluvias, la infraestructura de desagües y el endurecimiento de controles en la nocturnidad.
El Concejo Deliberante capitalino finalizó el receso invernal tras una primera mitad de año en la que se registraron avances en materia de ordenamiento urbano y gestión administrativa.
Uno de los hitos del período fue la implementación de una moratoria para construcciones sin permiso. La medida permite a los propietarios regularizar obras que no contaban con el final de obra y busca dinamizar el mercado profesional local. Según se informó desde el ámbito legislativo, la regularización facilita la titularización de dominios, la comercialización o herencia de propiedades, y genera trabajo para arquitectos, ingenieros, agrimensores y escribanos.
El Ejecutivo municipal presentó este beneficio como un «gesto de flexibilidad», ofreciendo reducciones de hasta un 90 por ciento en multas para incentivar a los capitalinos a reinsertarse en el marco legal de la tenencia de dominios.
Para el segundo semestre, la prioridad estará centrada en la emergencia hídrica. El Concejo trabaja en una ordenanza específica para mejorar las condiciones hídricas de los edificios en construcción, con el objetivo de mitigar el impacto del escurrimiento de agua en los entornos inmediatos a las obras y evitar que nuevas edificaciones agraven los anegamientos en los barrios.
El análisis legislativo reconoce que la ciudad cuenta con una red de desagües diseñada hace casi un siglo, superada por las precipitaciones actuales, y que la infraestructura colectiva se ve afectada por el relleno histórico de lagunas y reservorios naturales. Se busca establecer lineamientos para que el crecimiento edilicio no colisione con la capacidad de drenaje.
En las últimas sesiones, los parlamentarios avanzaron con 47 comunicaciones destinadas a requerir mejoras en distintos sectores de la ciudad. Entre ellas se incluyeron pedidos de perfilado y nivelación de calles, recambio de luminarias, pintado y demarcación de sendas peatonales y líneas de frenado, erradicación de basurales, poda correctiva y despeje de luminarias. También se solicitaron mejoras edilicias, mantenimiento y puesta en valor de la plaza del barrio Nuevo, la inspección y retiro de un vehículo abandonado en calle Estados Unidos al 350 y la reconstrucción del reductor de velocidad ubicado sobre Gobernador Doctor Felipe Cabral al 2.500.
