El diputado provincial por La Libertad Avanza detalla su agenda legislativa centrada en la transparencia fiscal, la digitalización de las cuentas públicas y la eliminación de trabas burocráticas para el sector productivo.
En el marco de la actividad legislativa provincial, el diputado Ricardo «Caíto» Leconte, representante de La Libertad Avanza, se posiciona como una de las voces que impulsa una reforma en la relación entre el Estado y el ciudadano.
En una entrevista, el legislador hizo hincapié en la necesidad de transparentar el gasto público y eliminar obstáculos para quienes producen.
¿Cuáles son los ejes centrales que hoy marcan la agenda de su bloque en el recinto?
—Estamos trabajando sobre temas fundamentales como la transparencia y la eliminación de cuestiones burocráticas. Nuestro objetivo es facilitar el acceso a la información para el ciudadano común, para que sepa en qué se gasta el esfuerzo diario de su aporte, el cual sostiene a un Estado que muchas veces no da las respuestas esperadas. Buscamos que el Estado rinda cuentas diariamente de manera ágil, y para eso es vital digitalizar toda la información.
Uno de sus proyectos más comentados es el de la transparencia fiscal. ¿En qué consiste puntualmente?
—Queremos que en cada gasto que realicemos se vean reflejado en la boleta qué tasas municipales y qué impuestos provinciales nos están cobrando. Es fundamental que la gente tome dimensión de cuánto del costo de un producto es, en realidad, el peso del Estado. Al visibilizar esto, el ciudadano puede entender la importancia de ser eficientes y responsables en el gasto público; que al comprar algo, sepa cuánto le significa la carga estatal en esa adquisición. En definitiva, nuestra agenda es transparencia, acceso a la información y un replanteo sobre cuál debe ser el rol del Estado.
Históricamente se habla del cambio de paradigma de «enseñar a pescar» en lugar de «dar el pescado». ¿Siente que esa transición está costando en las provincias?
—Por supuesto, es un cambio de paradigma total. El Estado ha tenido una participación permanente y muy influyente en la vida de los ciudadanos. Lo que nosotros buscamos es que el Estado se aparte un poco, que le quite trabas al que produce y le facilite la posibilidad de exportar y llevar adelante sus proyectos. Sabemos que cuesta, porque el Estado muchas veces tiende a entrometerse más de lo que debe en ciertas cuestiones.
¿Cómo afecta esta «intromisión» estatal al emprendedor local?
—Nuestra tarea es difundir constantemente que el objetivo debe ser que el emprendedor pueda desarrollar sus proyectos con facilidad. Para eso, el Estado debe ser un facilitador, no un obstáculo. Debemos trabajar en sacar trabas, tasas y trámites burocráticos que solo hacen perder tiempo y no suman ningún valor real a la actividad que uno desarrolla. El foco debe estar en el achicamiento del Estado para que cumpla sus funciones esenciales de manera eficiente.
