Tres testimonios de personas que experimentaron una muerte clínica y regresaron para describir lo que percibieron, junto con el caso del estadounidense Dannion Brinkley, quien asegura haber visto el ‘más allá’ en tres ocasiones.
Corrientes, Argentina. La muerte clínica, definida como el cese de la actividad cardíaca y respiratoria, no siempre implica un punto final irreversible. Existe un intervalo breve entre el último latido y la declaración de fallecimiento, durante el cual algunas personas reportan haber tenido experiencias sensoriales. Tres testimonios, recogidos por el periodista Daniel Malnatti en el canal Todo Noticias (TN), describen percepciones similares: un túnel, la sensación de flotar sobre el propio cuerpo y una paz profunda.
Teresa Calandra, María de los Ángeles Rodríguez y Javier Casas relataron coincidencias en sus vivencias. Según sus declaraciones, en la cercanía de la muerte experimentaron un estado de plenitud y lucidez sensorial. Calandra mencionó un ‘otro plano’ luminoso, mientras que Rodríguez y Casas afirmaron haber percibido texturas, aromas y la presencia de seres queridos fallecidos. Los tres describieron una percepción extracorpórea que consideraron más real que la vida cotidiana. Durante el proceso, indicaron que la intervención médica, como electroshocks o masajes cardíacos, no fue sentida como un rescate, sino como una interrupción de esa paz. El retorno a la conciencia fue descrito como un momento de dolor.
Los relatos también coinciden en la existencia de un umbral simbólico, como una plaza soleada, una puerta custodiada o un pasillo infinito, que marcaba un límite. Los testigos afirmaron que la vuelta no fue una elección propia, sino el resultado de una descarga o estímulo externo.
Por otro lado, el escritor y orador estadounidense Dannion Brinkley, de 74 años, afirmó haber experimentado tres episodios de muerte clínica. Según publicó TN el 10 de abril de 2024, el primero ocurrió en 1975, cuando un rayo lo impactó mientras hablaba por teléfono, dejándolo ciego y paralizado. Brinkley declaró que su conciencia viajó a través de un túnel, se encontró con un ser de luz y revivió toda su vida durante 28 minutos. Despertó en la morgue del hospital, para sorpresa de los médicos. En 1989, durante una cirugía a corazón abierto, afirmó haber ‘fallecido’ nuevamente y visitado lo que percibía como ‘el más allá’. Brinkley sostiene que la muerte no es el fin y que ‘cuando aprendes que no mueres, cuando aprendes que eres un ser espiritual, no irás al infierno’. Creó la Brigada Crepúsculo, un programa que trabaja con la Administración de Veteranos de guerra para acompañar a veteranos en su fallecimiento. Afirmó haber asistido a más de 2.000 personas en ese proceso.
Las experiencias cercanas a la muerte (ECM) son objeto de estudio por parte de la neurociencia, que sugiere que podrían ser reacciones del cerebro ante el colapso sistémico. Sin embargo, los testimonios presentados no ofrecen una explicación científica concluyente.
