Mientras el promedio nacional fue de 2,6%, la región que integra Corrientes registró una suba mayor, impulsada por fletes, comunicaciones y tarifas. El dato oficial muestra una desaceleración, pero la brecha con el resto del país persiste.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) publicó el índice de inflación de abril, que a nivel nacional fue del 2,6%, la cifra más baja en cinco meses. Sin embargo, en el Nordeste argentino (NEA), compuesto por Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones, la variación mensual fue del 2,7%, ubicándose entre las regiones con mayor incremento del país junto al Gran Buenos Aires.
El presidente Javier Milei celebró el dato en redes sociales con el mensaje «Retornando a la normalidad» y aseguró que la inflación «retoma el sendero decreciente». El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó que, excluyendo 2020, es el abril más bajo desde 2017. La inflación núcleo, que excluye precios regulados y estacionales, bajó al 2,3%, su menor nivel desde octubre.
No obstante, en el NEA la situación presenta matices. El acumulado en los primeros cuatro meses del año alcanzó el 14,6%, frente al 12,3% nacional, y la variación interanual llegó al 33,5%, por encima del 32,4% del promedio país.
El desglose por rubros explica las diferencias. El transporte de mercaderías subió 5,6% en el mes, casi un punto más que el promedio nacional del sector, impulsado por aumentos en tarifas y combustibles. Las comunicaciones treparon 4,5%, mientras que vivienda, agua, electricidad, gas y naftas registraron un alza del 3,3%, reflejo del impacto de los ajustes tarifarios en una región con alta dependencia del gas envasado y sin acceso a la red de gas natural. Alimentos y bebidas, el rubro de mayor peso en los hogares de menores ingresos, fue el que más incidió en la variación mensual del NEA, según el Indec.
Para Corrientes, estos números no son abstractos. El gobernador Juan Pablo Valdés negocia salarios con los sindicatos estatales en un contexto donde el 33,5% interanual del NEA erosiona cualquier aumento que no lo iguale o supere. El consumo deprimido que señalan los comerciantes del centro capitalino y los mercados del Interior tiene en estos datos su explicación directa: los salarios corren detrás de los precios, y en el NEA los precios corren un poco más rápido que en el resto del país.
La desaceleración de abril es una buena noticia, pero en una región donde el acumulado anual ya supera en más de dos puntos el promedio nacional, la distancia entre el festejo oficial y la experiencia cotidiana de los hogares correntinos sigue siendo perceptible.
