El regreso a las aulas en la Capital se desarrolló con medidas de seguridad diferenciadas y una marcada reducción en la concurrencia de estudiantes, influenciada por las amenazas previas y el intenso temporal.
El inicio del ciclo lectivo en escuelas de la ciudad de Corrientes se vio condicionado por dos factores principales: las amenazas difundidas en días previos, que señalaban la jornada como un «día clave», y las intensas lluvias que afectaron la asistencia de alumnos.
La situación fue dispar entre los establecimientos. En el colegio Monseñor Roubineau, donde el viernes hubo gran tensión, la actividad transcurrió con mayor normalidad, sin controles de mochilas ni presencia policial reforzada, aunque con baja concurrencia. En cambio, en el colegio General San Martín se realizó una inspección del edificio y se mantuvieron controles de mochilas y custodia policial en el acceso. Un esquema similar se aplicó en el colegio Hipólito Irigoyen, uno de los mencionados en las amenazas.
El factor climático, con la ciudad bajo alerta naranja, impactó directamente en la asistencia. En la escuela Sarmiento, de Nivel Primario, no hubo alumnos presentes y se suspendieron las clases, reemplazadas por reuniones institucionales. Allí se prevé dedicar la semana a actividades de concientización sobre bullying y amenazas digitales, especialmente para alumnos de sexto grado. Por su parte, la escuela Regional José Manuel Estrada dispuso que los estudiantes asistan solo con carpetas y cartucheras, sin mochilas, para agilizar los ingresos bajo la lluvia.
En paralelo, la Jefatura de Policía informó que, tras tareas de inteligencia digital, se logró identificar a seis alumnos menores de edad como presuntos responsables de la difusión de las amenazas, que se originaron como un «challenge» de TikTok. Los mensajes circularon por grupos de WhatsApp y alcanzaron a 13 establecimientos de la provincia.
El Ministerio de Seguridad recordó mediante un comunicado que estos hechos no serán tolerados y que se encuadran en los artículos 149 bis y 211 del Código Penal. Además, advirtió a los tutores sobre su responsabilidad civil por los daños que pudieran ocasionar sus hijos. Ante cualquier situación sospechosa, se solicita dar aviso inmediato a la línea 911.
La subsecretaria de Seguridad, Ingrid Jetter, manifestó que son 30 las escuelas judicializadas. En contacto con la prensa radial, la funcionaria indicó que considera «que no es justo que un chiste o un desafío de TikTok ponga en jaque toda la vida escolar», y agregó que «la mayoría de los casos fueron ubicados». Asimismo, recalcó el trabajo de la Policía y manifestó que la fuerza se encuentra a disposición del Ministerio de Educación. Finalmente, indicó que será la Justicia la encargada de definir la situación de cada alumno involucrado.
