Una investigación científica realizada en arroyos de Cainguás, Misiones, estudió comunidades de plantas sumergidas para evaluar su potencial como bioindicadores de la pureza del agua, aportando datos para la conservación de estos cursos hídricos.
Una estudiante de la Licenciatura en Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) llevó a cabo un estudio ecológico en comunidades de plantas acuáticas sumergidas de la familia Podostemáceas en dos arroyos del departamento de Cainguás, provincia de Misiones, durante el verano y el invierno de 2025. Los resultados de la investigación, a cargo de Lilian Ayelén de los Santos, brindan información valiosa para la conservación de estos cursos de agua y fundamentan la utilidad de estas plantas como posibles indicadores biológicos para el monitoreo de la calidad hídrica.
El trabajo se centró en especies de la familia Podostemáceas, plantas que crecen adheridas a rocas en corrientes rápidas y tienen distribución en regiones tropicales y subtropicales. El estudio se realizó en dos sitios: el Salto Encantado (Arroyo Cuñá Pirú), un área protegida, y el Salto Piedras Blancas (Arroyo Alegre), un área recreativa. Se identificaron tres especies presentes todo el año: Tristicha trifaria, Podostemum distichum y Podostemum comatum.
El análisis físico-químico del agua confirmó que se trata de ambientes con buena calidad: niveles de acidez cercanos a la neutralidad, alto contenido de oxígeno disuelto, baja concentración de minerales y una presencia mínima de nutrientes como nitrógeno y fósforo. Estas condiciones son típicas de corrientes poco alteradas por la actividad humana. A pesar de diferencias entre sitios y estaciones, las comunidades de plantas se mantuvieron estables durante todo el período de estudio.
La investigación, realizada con una Beca de Estímulo a la Investigación Científica y al Desarrollo Tecnológico de la UNNE y dirigida por los doctores José Luis Fontana y Violeta Zambiasio, aporta datos de base para el cuidado y gestión de cursos de agua, particularmente aquellos bajo presión turística. Estudios previos en la región, como en la zona del embalse de Yacyretá, han documentado la sensibilidad de estas plantas a las intervenciones humanas, registrándose la desaparición de algunas especies aguas abajo de la represa.
Para el estudio se midieron variables físicas y químicas del agua in situ con instrumentos digitales. En laboratorio se analizaron nutrientes y pigmentos de algas microscópicas. El trabajo buscó distinguir las comunidades de plantas, determinar las condiciones del agua en cada sitio y analizar variaciones estacionales y efectos de la actividad humana.
