La obra, que forma parte del sistema de defensas contra inundaciones, se extiende por 500 metros e incluirá espacios recreativos. Las autoridades estiman su apertura para fines del próximo mes.
La construcción de la nueva costanera de la ciudad de Goya se encuentra en su etapa final, con un avance de obra cercano al 90%. Según confirmó el administrador general de Prodego, Gustavo Gabiassi, la inauguración del paseo costero podría concretarse hacia fines del mes de abril.
La intervención se desarrolló sobre un tramo de 500 metros y es parte del sistema integral de defensas contra inundaciones. Esta obra surge como respuesta al socavamiento que afectó a unos 40 metros de la costa hace tres años. Gabiassi explicó que el proyecto no se limitó a la reparación del sector dañado, sino que se amplió significativamente por una decisión política, llevando la obra a su extensión actual.
Los trabajos incluyeron la consolidación de la costa con piedra basáltica, el perfilado del terreno y la construcción de la defensa definitiva. Además, se realizó la puesta en valor de la Plaza Italia contigua.
Desde el organismo a cargo remarcaron que esta obra se inscribe en un proceso más amplio de infraestructura hídrica para Goya. La ciudad cuenta con un sistema de 23 kilómetros de defensas y estaciones de bombeo, en un área urbana de aproximadamente 2200 hectáreas considerada vulnerable ante lluvias intensas. «Es una ciudad vulnerable a las inundaciones y debemos estar trabajando todos los días para minimizar el riesgo hídrico», señaló el funcionario.
Además de su función estructural de protección, la nueva costanera incorporará un fuerte componente recreativo y urbano. El proyecto contempla la instalación de mobiliario, juegos infantiles, sanitarios y áreas de esparcimiento, con el objetivo de fortalecer el vínculo de la ciudad con el río Paraná.
Si bien la fecha exacta aún no está confirmada, desde Prodego indicaron que la inauguración podría realizarse entre el 25 y el 27 de abril, coincidiendo con eventos importantes para la ciudad como la Fiesta del Surubí, lo que potenciaría el uso inmediato del nuevo espacio público.
