El máximo tribunal presentó un proyecto al Consejo de la Magistratura que busca agilizar los concursos, reducir la discrecionalidad y cubrir las numerosas vacantes en el Poder Judicial.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación presentó una propuesta de reforma del proceso de selección de jueces federales y nacionales por parte del Consejo de la Magistratura. La iniciativa apunta a despolitizar el mecanismo de nombramiento, reducir la discrecionalidad y evitar prolongados lapsos de vacancia en los tribunales.
Actualmente, el número de vacantes en los juzgados federales y nacionales asciende a 364, cifra a la que se suma otra cantidad importante en el Ministerio Público Fiscal. La falta de cobertura de cargos ronda el 36% y, de no mediar nuevas designaciones, podría elevarse al 40% hacia fines de año ante una ola de jubilaciones.
Uno de los puntos centrales del proyecto es el establecimiento de «concursos anticipados» antes de que se generen las vacantes, con el fin de limitar la influencia del contexto político y aportar celeridad a las designaciones.
La reforma propuesta abarca la metodología para la evaluación de los postulantes. Hasta hoy, el proceso contempla una prueba escrita, evaluación de antecedentes y una entrevista personal, a lo que luego se suman exámenes psicológicos y una audiencia pública. El nuevo reglamento propone límites, como la implementación de un banco de preguntas multiple choice y un tope del 10% para la puntuación de las entrevistas, buscando una evaluación más tabulada y automatizada.
Entre los aspectos destacados se encuentra la instrumentación de un doble examen con anonimato reforzado: una primera instancia general de corrección automatizada y una segunda etapa práctica que evalúa la capacidad de resolución de casos. Todo el proceso se apoyaría en sistemas que garantizan trazabilidad y anonimato.
Asimismo, se introduce un sistema de evaluación de antecedentes tabulado, donde la formación académica, el promedio, la experiencia profesional y la trayectoria judicial serán ponderados con criterios objetivos predefinidos. También se busca reducir la capacidad de intervención de los consejeros en el concurso.
Según expuso el doctor Carlos Rosenkrantz, uno de los impulsores de la reforma, la discrecionalidad ha venido sustituyendo al mérito de manera opaca. Se han dado casos donde candidatos que no figuraban entre los primeros 15 puestos en las evaluaciones previas terminaron integrando las ternas finales.
La iniciativa ha recibido apoyo de prestigiosos juristas y entidades del sector. Se espera que el Consejo de la Magistratura considere y apruebe pronto la propuesta, y que también sea tomada como modelo por los poderes judiciales de las provincias.
